Es mi
primera sesión de cine en la era Covid-19. Desde primeros de marzo no pisaba
una sala…y estamos en septiembre.
Y bueno,
ha discurrido con sus luces y sus sombras, veamos:
Va de
niñas, de escuelas, de familias, de contextos.
El relato:
una niña de once años y sus circunstancias de familia, de escuela y de época
histórica. La entrada en la pubertad y muchas preguntas sin respuesta con la
consiguiente confusión en esos momentos de cambios físicos, psicológicos,
emocionales y sociales.
El centro
escolar: un colegio privado, o concertado, regido por monjas, por tanto, con
ideario religioso católico y lo que conlleva respecto al concepto de persona,
familia, sociedad, sexualidad, dimensión espiritual, ritos religiosos.
El
contexto: Zaragoza, inicio de los años noventa del pasado siglo.
En este
caldo de cultivo se desarrolla el guión. Yo diría que se ha querido hacer una
reinterpretación de la historia de aquellos años, con el riesgo de subjetivismo,
y de sesgo a la hora de plasmarla en el guion. Así, se han cargado
las tintas en los aspectos más “sombríos” de la formación. Pero el ámbito
escolar no era de los noventa, me parecía estar en una escuela de los sesenta,
incluso los juegos de patio eran los de aquellos años. Muestra un ambiente en
las aulas opresivo y plagado de consignas “espirituales”; frente a lo expansivo
lo reprimido, pero los noventa, precedido de los ochenta, fueron unos años de
eclosión en que emergieron muchas cosas nuevas que también se reflejaban en las
escuelas…y que aquí se obvian. Y sí, fuera del ámbito escolar y familiar en que
se mueve la protagonista hay pinceladas que lo muestran, el “póntelo, pónselo”
de Francisco
Umbral en un programa televisivo, el cartel de enfermedades de
transmisión sexual de la parada del autobús, la estancia del grupo de amigas en
la discoteca… por cierto, con la escena inefable del chico, un preadolescente
también, que va a sacar a bailar a una de las niñas. En fin, mucha distancia
entre lo que vemos en el exterior y los interiores de escuela y casa familiar;
tal vez esté premeditado que sea así a costa de distorsionar una de las partes.
El
ambiente familiar también me ha sorprendido, aunque podría justificarlo, porque
los miedos atenazan y alejan de las soluciones y la madre está aterrada. Madre
soltera que
quiere lo mejor para su hija a costa de matarse a trabajar y que
soporta la incomprensión de su familia. Y aquí, si lo contextualizo, encuentro
desajustes porque ya se habían dado pasos relevantes: “El 7 de octubre de 1978
las Cortes Constituyentes despenalizaron la venta, divulgación y uso de los
anticonceptivos. No era un tema menor. Por primera vez se separaba la
sexualidad de la procreación”, “En la tarde del 22 de junio de 1981 el pleno
del Congreso de los Diputados aprobaba la Ley del Divorcio”, “La ley de 1985,
conocida como Ley del Aborto, supuso una revolución social en España y
despenalizó la interrupción voluntaria del embarazo en tres supuestos”. Como se
ve, una sociedad nueva, por lo que no se entiende bien la atmósfera que plasma
el guion con una madre acobardada, y recluida como si no viviera en su época. También
me ha costado entenderlo. 
Prevalecen
las tomas en interiores, de la casa, de las aulas, y en tonos ocres-oscuros que
potencian la situación emocional de la niña.
A destacar
el personaje de Brisa, una compañera nueva que sí da el tono de la época con su
actitud libre, y sus preguntas irónicas sobre las fantasías de algunos conceptos
religiosos. Me ha encantado.
Y me ha
gustado muchísimo el comienzo y el final, en un encadenado que informa el
posicionamiento de la protagonista tras ese largo viaje en busca de sí misma.
Buena la
interpretación, fresca, directa, creíble, de todas las niñas. Dirigí teatro con
adolescentes un tiempo y sé cómo son de dúctiles y de apasionados, y cómo de
bien pueden rendir en un escenario.
En fin, sé
que es una primera experiencia de largometraje de la directora así que tal vez
nos pueda dar más sorpresas. Esta no es desdeñable, pero para mí tampoco es esa
“gran obra” con la que la han definido algunos.
Título
original: Las niñas
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REPARTO:
Andrea
Fandós,
Natalia
de Molina,
Carlota
Gurpegui,
Zoe
Arnao, Julia Sierra,
Francesca
Piñón,
Álvaro
de Paz,
Mercè
Mariné,
Jesusa
Andany,
Maite
Sequeira, Laura Gómez-Lacueva, Leonor Bruna, Mariano Anós, Eva Magaña, Amelia
Ríus
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Dirección: Pilar Palomero
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Guion:
Pilar Palomero
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Música:
Juan Carlos Naya
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Fotografía:
Daniela Cajías
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Año:
2020 // Duración: 100 min.
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País:
España
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Premios
2020: Festival de Málaga: Biznaga de Oro (mejor película), fotografía y
Premio Feroz
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-MAY IBÁÑEZ-
Alicante 12 septiembre 2020
Gracias May
ResponderEliminarLa veremos.
Gracias May .
ResponderEliminarHabrá que verla.
May, muchas Gracias.
ResponderEliminarEs una de las películas de la cartelera que quiero ver.
Espero tus comentarios de La Boda de Rosa, si tienes intención de ir a ver.
May, muchas Gracias.
ResponderEliminarEs una de las películas de la cartelera que no me quiero perder.
Espero tus comentarios de La Boda de Rosa, si es que tienes intención de ir a verla.
MLCH... Agradezco tu interés por mi reseña. Confieso que no sé quién eres, pero gracias. Y si, en breve publicaré en mi Blog la reseña acerca de "La boda de Ros". Saludos
EliminarA final fui a verla. Me aburri un poco, lo confieso. No vi coherente los años que se supone representa con las vidas de los personajes, parecen más bien de unas décadas anteriores, o sea que coincido, como casi siempre, contigo.
ResponderEliminarUn placer leer tus comentarios como siempre
Pues me congratulo de la coincidencia en la opinión. Saludos
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