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domingo, 3 de noviembre de 2019

“RETRATO DE UNA MUJER EN LLAMAS” Cine 2019



Estamos en el siglo XVIII, Francia, el siglo de las Luces, de la Razón, del
cambio de régimen. Y aunque a la mujer noble se le permitía ilustrarse sigue siendo una pertenencia del padre, o del marido, o del hermano; y moneda de cambio para transacciones económicas a través del matrimonio.

Pues esa es la situación de arranque de esta historia. Una mujer con formación - que ha adquirido en su estancia en un convento- por tanto con criterio propio, y además obstinada, a la que asignan un marido de conveniencia.

Enfrente otra mujer, sensible al arte, profesora de dibujo y pintura, que tiene el encargo de hacer un retrato de la primera, sin que ella lo perciba, ocupando el papel de dama de compañía. El retrato será para el que se ha asignado por la familia como futuro marido.

El marco donde discurre la historia: una casa noble y su ubicación en un entorno rural junto al mar.

De manera pausada, poco a poco, mirada a mirada, sonrisa a sonrisa, contención a contención va surgiendo el sentimiento amoroso entre las dos
mujeres hasta que estalla y se materializa (por cierto a través de escenas que son pinceladas de la situación, sin concesiones a la torridez). Se trata, pues, de una historia de amor prohibido lésbico.

El avance dramático es lento pero creciente en intensidad.
Los fotogramas bellísimos, como cuadros. Además de las clases inesperadas de dibujo y pintura que se nos brindan aprovechando el intento de la pintora de plasmar el retrato en secreto porque la dama se niega a que se lo hagan.

En paralelo muestra también la situación social, las clases sociales, a través
del personaje de la criada, una niña al servicio permanente como un objeto más de la casa. Y la situación de la mujer a través del embarazo de la niña y la forma de resolverlo. Por cierto, el personaje de la criada es una delicia con una interpretación destacable.

Un acierto que el sonido sea de ambiente casi toda la película: crepita el fuego, las olas, los pasos, las voces, los utensilios ambientales, el rasgado de
la pincelada… En realidad no necesita más para potenciar el efecto dramático.

Excelente interpretación de las protagonistas incluida la madre en sus breves apariciones.

Buena ambientación, vestuario, maquillaje.
Diálogos exquisitos con las frases justas, sin florituras, bien administrados.
Bellas localizaciones. Por cierto, me pareció reconocer la Playa de las Catedrales de Lugo en algunas secuencias aunque no sé si, finalmente, se rodó allí.

En fin, una película para no perdérsela: elegante, intensa, preciosista...

Título original: Portrait de la jeune fille en feu
REPARTO:
Noémie Merlant,
Adèle Haenel,
Luàna Bajrami,
Valeria Golino,
Cécile Morel
Dirección: Céline Sciamma
Guion: Céline Sciamma
Música: Para One, Arthur Simonini
Fotografía: Claire Mathon
Año: 2019// Duración: 120 min.
País: Francia
Género: Drama. Romance | Siglo XVIII. Pintura.
Premios: 2019: Festival de Cannes: Mejor guión

-MAY IBÁÑEZ-
Octubre 2019

miércoles, 30 de octubre de 2019

"DIKTAT" Teatro 2019



De pronto te sientes atrapada por un vórtice, no sabes si girando hacia arriba o hacia abajo, pero girando a velocidad de vértigo. Palabras, palabras… Muerto pero estoy…  Figuras retóricas que te empiezan sorprendiendo. La obra avanza con palabras, y conceptos, y una multiplicidad de temas que acaban aturdiendo: Conflictos de personalidad, Política, Terrorismo, Aspectos filosóficos, Memoria, Nacionalismo, Guerra-civilismo, Genocidio- exterminio…

Intemporal: Podría haber ocurrido en cualquier tiempo presente, pasado o futuro. Podría estar ocurriendo ahora.

Indeterminado geográficamente. Podría pasar en cualquier lugar. Ha ocurrido en países y zonas concretas, o está ocurriendo ahora mismo. Se asocia a zonas en conflicto que hemos vivido a través de los medios de comunicación, en cualquier continente, en determinados países, en el nuestro…

Dos hermanos de diferente padre, que podrían ser dos amigos, o dos vecinos, o dos compañeros de clase, o dos amantes… separados y enemistados por circunstancias aleatorias como la etnia, la clase social, el lugar que habitan, su tiempo, los intereses económicos, la religión, la ideología… 

El espectáculo avanza en sentido inverso a la intensidad dramática: desde la
dureza del comienzo hasta la esperanza de ese final al que se llega tras el diálogo y la revisión de todo lo que ha sido su historia, y sus sentimientos… Lo que se llama “separar la paja del trigo” hasta la desnudez de la verdad, de esa verdad que a veces enmascaran tantos factores ajenos e interesados y que crean burbujas de separación, o de odios.

 Y eso es la obra, toda ella intensa a través de las palabras, y los movimientos por el espacio escénico, pausados en el hermano mayor y acelerados en el pequeño pistola en mano.

La escenografía apropiada para el desarrollo dramático: tres columnas, tres pilares, separados entre sí en diferentes planos, de lo que fue una biblioteca. Para mí una clara simbología del intento de destrucción de la cultura, de la ciencia, del humanismo, porque el conocimiento es democracia y por eso algunos quieren acabar con ello; y cómo a pesar de todo se mantienen firmes esas tres columnas, sobreviviendo a la estulticia y los intereses espurios. Es todo un símbolo que la acción discurra allí.

En un aparte una mesa con un actor-director, que está ahí, presente todo el tiempo pero visible-invisible en momentos, a modo de jefe de ceremonias, o de creador, o de espectador, en un guiño a la técnica del distanciamiento que ya vi que el Director utilizó en otro de sus montajes.
Por cierto que en uno de sus pocos parlamentos dice algo así como: “Esperando a Godot, de Samuel Beckett”… En esa obra a la que alude el Director dos personajes esperan a un Godot que nunca llega; un Godot del que esperan que acabe con todos los males y que traiga la felicidad… pero que nunca llega. ¿Es un aviso de desesperanza?… ¿Los nacionalismos, el odio al diferente no tiene solución?... sin embargo DIKTAT sí lo resuelve, los dos hermanos acaban pasando por encima de los prejuicios y avanzando más allá de ellos, alejándose enlazados…. Eso me desconcertó un tanto…

Dicho esto confieso que he vivido el espectáculo con una buena dosis de ansiedad
desde el comienzo hasta el final. La entrada en escena del hermano pequeño me ha parecido sobreactuada y, aunque se ha ido moderando, no he dejado de sentir ansiedad.

Demasiada violencia, demasiados conceptos en cascada, sin opción a la pausa que descargue un poco, que de un respiro… Ese es el pero que le pongo a este montaje.

Aunque el teatro también sirve para aportar los matices poliédricos  de esas realidades y, tal vez, generar preguntas en el espectador. Pues ahí queda…


Título: DIKTAT
Música: Luis Ivars
Autor: Enzo Cormann
Ayudante dirección: Gemma Martínez
Traducción: Fernando Gómez Grande
Imagen y comunicación: María Cortés
Dirección: Juan Pastor
Realización escenografía: Carlos Pinto
Producción: Col-lectiu intermitent
Voz radio: Miguel Ángel Fernández
Espacio escénico y vestuario: Joan Sabas
Producción ejecutiva: Marylene Albentosa
Diseño iluminación: Mingo Albir

INTÉRPRETES: Morgan Blasco y Toni Misó

-MAY IBÁÑEZ-
Octubre 2019

viernes, 11 de octubre de 2019

"AD ASTRA" Cine 2019



Una epopeya… ¿una epopeya? … Sí, tenemos a un héroe que realiza hechos
prodigiosos, un viaje, unos entornos, un conflicto… así que se podría afirmar que tiene todos los ingredientes para considerar que la película responde al concepto de narración épica en versión cine, PERO:

Como ciencia/ficción esperas que lo que se describe responda, aunque sea mínimamente, a realidades científicas que inciten a la credibilidad, y este no es el caso. El viaje desde la Tierra a la Luna, a Marte y a los confines del sistema solar donde se ubica Neptuno resulta burdo precipitado, inconsistente y nada claro.

Del héroe esperas también valor versus debilidad y aquí tenemos un héroe versión Supermán que sobrevive a todo mientras sus coetáneos mueren, o arden, o se precipitan al vacío… vamos, que sucumben mientras él,  inexplicablemente, sale ileso de cualquier circunstancia.
Tiene, o pretende tener,  un ingrediente psicológico, las secuelas del hijo que se siente abandonado por el padre: Conflicto de identidad, sentimiento de culpa, miedo a desarrollar vínculos afectivos, aislamiento… La peli sí apunta cada uno de estos factores como características de su personalidad pero pasando sobre ellos como de puntillas salvo el sentimiento de CULPA, presente en el protagonista en cada fotograma.

Los co-protagonistas adquieren categoría de esperpentos, el amigo del padre y el mismo padre, papeles que interpretan Donald Sutherland  y Tommy Lee Jones…  ¡Vaya papelón!

La banda sonora muy buena.
Algunos fotogramas bellos de lo que representa el espacio y los planetas, pero no se prodigan.

Brad Pitt sin cambio de registro en toda la película, y además metido en su escafandra.
En fin, parece que han pretendido hacer, más que un viaje interestelar un viaje “interior”, el hombre en busca de sí mismo y de sus conflictos en la relación paterno/filial, pero le falta entidad y no está bien planteada; a mí me ha parecido pretencioso.

La peli tiene ficción pero poco de ciencia.
Me ha resultado aburrida, penosa y se me ha hecho larga.
No la recomiendo.

Título original: Ad Astra
REPARTO:
Brad Pitt,
Tommy Lee Jones,
Donald Sutherland,
Ruth Negga, Liv Tyler, John Finn, Kayla Adams, Kimmy Shields, Bayardo De Murguia, Bobby Nish, Sasha Compère, Afsheen Olyaie, John Ortiz, Greg Bryk, Kimberly Elise, Loren Dean, Alyson Reed, Anne McDaniels, Ravi Kapoor, Lisa Gay Hamilton, Halszka Kuza
Dirección: James Gray
Guion: James Gray, Ethan Gross
Fotografía: Hoyte van Hoytema
Música: Max Richter, Lorne Balfe
Año: 2019
Duración: 122 min.
País: Estados Unidos Estados Unidos
Género:Ciencia ficción. Drama. Thriller | Aventura espacial. Supervivencia

-MAY IBÁÑEZ-
Octubre 2019

martes, 1 de octubre de 2019

"MIENTRAS DURE LA GUERRA" Cine 2019


Amenábar hace un barrido de las circunstancias de la España de 1936 a través de cómo la ve Miguel de Unamuno, de cómo la siente, de sus contradicciones intelectuales. La historia de un hombre que se busca a sí mismo en un entorno desmesurado frente al que se va posicionando intentando ser leal a sí mismo… aunque ello le suponga subirse a una noria y sentir el vértigo del arriba y el abajo; del “era esto” y el “no era esto”…y eso en etapas y circunstancias antípodas: la Segunda República y el alzamiento militar. Eso, forzosamente, nos sitúa en una atmósfera amarga y sórdida que nos envuelve desde las primeras secuencias de la película.

Cine EXPRESIONISTA en el más fiel sentido del término si se entiende por expresionismo “resaltar, de una realidad, la intensidad en la expresión de los sentimientos y las sensaciones; desequilibrar la fuerza, y los colores, y las formas”. Presentarla de forma subjetiva como herramienta para promover interés, análisis, impacto emocional; un
particular sentido estético  que conecta con “Del sentimiento trágico de la vida” de Unamuno, el  protagonista, y que AMENÁBAR ha sabido vehicular a través del guion, de los planos y secuencias –¡¡qué bien mueve la cámara, qué bien enlaza planos!!- de la magistral interpretación de su elenco, de la magnífica ambientación de época… En fin, un cuadro vivo frente al
que permaneces como hipnotizada sin poder dejar de verlo, de sentirlo, de analizarlo… De situarte o resituarte en la Historia y comparar datos, y personajes, y situaciones.

A resaltar las andaduras por la ciudad de Salamanca, tan bella, tan genuina, tan vetusta, tan atrayente… Y los

interiores de casas, Universidad, Biblioteca, puentes…como un personaje más.

La banda sonora, creación del propio Amenábar, sostiene y propulsa, sin estridencias, cada momento.

Yo diría que Amenábar ha creado un relato que busca atemperar, equilibrar la mirada sobre unos hechos, unos personajes, ciertamente tormentosos, sin restarles ni la gravedad ni la responsabilidad que tuvieron en la vida de las gentes de España.

Y ojalá aprendamos de la historia y dejemos de darnos garrotazos unos a otros…

Magnífica película que hay que ver sí o sí.

Título original: Mientras dure la guerra
REPARTO:
Karra Elejalde,
Eduard Fernández,
Santi Prego,
Patricia López,
Inma Cuevas,
Nathalie Poza,
Luis Bermejo,
Mireia Rey,
Tito Valverde,
Luis Callejo,
Luis Zahera,
Carlos Serrano-Clark,
Ainhoa Santamaría,
Itziar Aizpuru,
Pep Tosar
Dirección: Alejandro Amenábar
Guion: Alejandro Amenábar, Alejandro Hernández
Música: Alejandro Amenábar
Fotografía: Alex Catalán
Productora: Mod Producciones / Movistar+ / Himenóptero / K&S Films.
Distribuida por Buena Vista International
Año: 2019
Duración: 107 min.
País:  España

-MAY IBÁÑEZ-
Septiembre 2019

martes, 24 de septiembre de 2019

"LITUS" Cine 2019


Ya la tragedia griega pretendía purificar al espectador  situándolo frente a emociones y sentimientos que se desarrollaban en el escenario, y con los que se identificaba, para así drenarlos y purgar-purificarse sin experimentarlo en carne propia. O sea una experiencia diferida. Una CATARSIS.

¿Es esta peli un experimento catártico?
El origen del guion es una obra de teatro que se desarrolla en un único escenario, en un mismo espacio que va llenándose de personajes que aportan su propia visión del hecho del que arranca: un suicidio ocurrido unos meses antes.
Cada nuevo visitante –relación amistosa, familiar, sentimental- aporta matices, como pinceladas que van completando el retrato del ausente; unos con trazos gruesos y oscuros, otros con tonos pastel, otros con borrones y tachaduras… Se podría decir que el original al que pretenden definir en el  cuadro es múltiple y que no se logrará una unidad en la definición de sus rasgos.

En una relación la actitud y personalidad del “otro”, del de enfrente, puede acabar penetrando y modificando la propia. ¿Qué me aporta?, ¿En qué mejoro?, ¿Por qué caminos transito a partir de que lo conozco?, ¿Qué fui cuando estuvo y qué soy tras su ausencia…?
El guion responde a estos interrogantes y nos permite constatar que el encuentro con “el otro”, cualquier otro-otra, determina nuestra propia vida, que derivará en un norte o en un sur, en una navegación plácida o tormentosa.

Pues de eso va la película: de quién soy a partir de él-ella y de cómo es él-ella  -o  fue - a partir de mí. De la interacción.
El guion tiene la virtud de que cada poco resuelve un conflicto,  pero aparece otro, de manera que cuando parece que la definición se ha completado surge el nuevo conflicto y se retoma el interés,  en un bucle bien desplegado.

Otro tema para el análisis que está presente en la película es el SUICIDIO. Me mato porque no me interesa la vida o me mato porque no soporto la presión de la vida y así acabo con mi sufrimiento. El silencio mediático –para evitar el efecto contagio- o la difusión de los datos estadísticos junto con programas de ayuda y prevención. Pero ese es un tema que no voy a abordar porque no quiero frivolizar con ello.

Muy mala dicción. Al principio cuesta entender lo que dicen. Las mujeres, mejor.
Deficiente iluminación.
Bien sin más la interpretación.
Bien sin más la toma de planos.
En fin, unos temas interesantes para la reflexión aunque vehiculados a medio gas.

Título en V.O: Litus
REPARTO:
Marta Nieto,
Álex García,
Adrián Lastra,
Miquel Fernández,
Belén Cuesta,
Quim Gutiérrez
Dirección: Dani de la Orden
Guión: Marta Buchaca, Dani de la Orden 
Fotografía: José Luis Bernal Ibáñez
Música: Iván Ferreiro, Dani Trujillo 
País: España 
Año: 2019 


-MAY IBÁÑEZ-
Septiembre 2019

miércoles, 18 de septiembre de 2019

"ÉRASE UNA VEZ...EN HOLLYWOOD" Cine


Con esta película inauguro la temporada de “cine en sala” del curso 2019/2020
Y no ha sido malo el comienzo… Tarantino suele garantizar percepciones intensas y sorpresivas.

El ovillo se va devanando en torno al eje de un luctuoso hecho histórico que las personas de cierta edad podemos recordar: la matanza de la horda de Charles Manson en la mansión del matrimonio Polanski  en el lujoso barrio de Beverly Hills de Los Ángeles,  en 1969. Ese hecho revolotea a lo largo de cada una de las secuencias de cada uno de los 165 minutos del film a partir de que aparece en escena la actriz Sharon Tate. Eso ya es una violencia premeditada por parte del director; sutil, evanescente, casi limpia, pero violencia.

La película nos sitúa en 1969, dos días, 9 y 10 de febrero, y seis meses después, el  9  de
agosto del mismo año.

Y estamos en Hollywood y nos movemos entre decorados, actores y actrices; respirando el ambiente de los estudios cinematográficos de la época y reconociendo personajes de películas a las que se alude porque tal vez las vimos en su momento y el sedimento que dejaron aún permanece en la memoria; aunque confieso que también se escapan muchos protagonistas que debieron tener su peso en el Hollywood de la época y que no reconozco.

En momentos crees estar viendo un documental pero eso no te despega del hilo conductor de la historia.

Todo ello de la mano de dos personajes bien perfilados y magníficamente interpretados por Leonardo DiCaprio y Brad Pitt: Un actor, que siente que ya está en la vertical de bajada de su profesión, al que encasillan en personajes que detesta;  y un “especialista”,  que ejerce de doble del primero y que además es su chófer, su psiquiatra, su amigo, su arreglatodo doméstico… que percibimos como un hombre libre. ¡Y qué buen trabajo el de ambos…!

La violencia no siempre es física y Tarantino logra que la percibamos a través de generar
tensión jugando con el montaje –cómo enlaza fotogramas y secuencias – la banda sonora, la velocidad de paso de unos planos a otros… El espectador  colabora interactuando con el guion a través de lo que imagina que va a ocurrir.

Buena ambientación de la época incluidos los movimientos sociales en EEUU: el movimiento contracultural hippie, la reprobación social a la guerra de Vietnam, las drogas.

Me pareció una afortunada ocurrencia la creación del personaje de la niña actriz. La breve aparición constituye una pausa que sorprende y da pie a uno de los momentos brillantes de la interpretación de DiCaprio.

Y el sorpresivo giro de la historia - que no voy a desvelar por eso de no hacer, como dicen ahora, spoiler (con las palabras tan estupendas que tenemos en castellano “DESVELAR, REVELAR”)- en el que Tarantino, erigido en titiritero manipulador de marionetas, nos presenta con su versión personal y, digamos que, diferente. Y ahí es donde carga con su estilo personal característico… y donde vemos el anverso y el reverso, el negativo y el positivo del carrete de la historia.

En fin, una muy buena película. Me frenó la idea de ir a verla el largo metraje, 165 minutos, pero la verdad es que tampoco sabría dónde meter la tijera para acortarlo. Y no se pierde el interés por ver cómo avanza el guion.

Título original: Once Upon a Time in... Hollywood
REPARTO:
Leonardo DiCaprio, Brad Pitt,
 Margot Robbie, Emile Hirsch, Margaret Qualley, Al Pacino, Kurt Russell, Bruce Dern, Timothy Olyphant, Dakota Fanning, Damian Lewis, Luke Perry, Lorenza Izzo, Michael Madsen, Zoe Bell, Clifton Collins Jr., Scoot McNairy, Damon Herriman, Nicholas Hammond, Keith Jefferson, Spencer Garrett, Mike Moh, Clu Gulager, Martin Kove, James Remar, Lena Dunham, Austin Butler, Leslie Bega, Maya Hawke, Brenda Vaccaro, Penelope Kapudija, Rumer Willis, Dreama Walker, Madisen Beaty, Sydney Sweeney, Costa Ronin, Julia Butters

Dirección: Quentin Tarantino
Guion: Quentin Tarantino
Fotografía: Robert Richardson
Música: Varios
Año: 2019
Duración: 165 min.
País: Estados Unidos Estados Unidos
Género:  Años 60. Cine dentro del cine. Crimen

-MAY IBÁÑEZ-
Septiembre 2019

"EL SER QUERIDO" Cine 2026

  “EL SER QUERIDO” Cine 2026 No sé qué esperaba de la peli…tal vez una inmersión en el d...